Zapatos de ante: consejos para limpiarlos y cuidarlos

El ante es un material de cuero que se utiliza habitualmente desde hace ya mucho tiempo para la elaboración de cinturones, correas de reloj, bolsos y muchos otros elementos propios del día a día. Más concretamente, es un tipo de material muy delicado que se fabrica a partir de la cara interna de la piel del […]

El ante es un material de cuero que se utiliza habitualmente desde hace ya mucho tiempo para la elaboración de cinturones, correas de reloj, bolsos y muchos otros elementos propios del día a día. Más concretamente, es un tipo de material muy delicado que se fabrica a partir de la cara interna de la piel del animal, de manera que mediante diferentes procesos se obtiene el material.

Zapatos de Ante

Podríamos definirla como «la piel vuelta del revés». Es decir, para su fabricación la piel se vuelve, y se trabaja con diferentes procesos tanto de pulido como de curtido sobre la parte interior. Así, la parte que vemos del cinturón, la correa de reloj, el bolso o el botín de invierno es la parte que se encontraba «pegada» a la carne del animal.

Normalmente, el material de ante se hace con pieles de cordero, oveja o cabra, que destaca por ser un tipo de piel realmente suave. Aunque también es cierto que se pueden utilizar otras, ya que en su origen el ante procedía del antílope o del alce. Sin embargo, hoy en día se utiliza incluso el término de «ante» para cualquier tipo de piel vuelta del revés, y curtida de manera similar al ante original.

En el caso de los hombres, por ejemplo, es más probable que encuentren este material sobre todo en el calzado masculino, en especial en las conocidas como botas chukka. Así, el material de ante se ve y se siente bien, añadiendo una textura visual y física ciertamente única tanto a los zapatos como a los accesorios, pero tiene un «problema»: su naturaleza verdaderamente delicada, ya que se raya fácilmente, y además, puede dañarse fácilmente con agua, grasa y otros elementos, hasta mancharse.

Es decir, a pesar de que es muy suave y realmente agradable a la vista y al tacto, su principal problema es su enorme delicadeza, de ahí que sea necesario saber cómo cuidarlo y limpiarlo.

Cómo cuidar el ante y cómo hacer para que dure más

Aunque es cierto que el material de ante es un material delicado que casi siempre se raya hasta solo con mirarlo, lo cierto es que es fácil y sencillo de limpiar y cuidar. De hecho, los rasguños se pueden pulir fácilmente, de manera que un poco de agua o de suciedad no tiene por qué arruinar permanentemente nuestros zapatos.

Pero para poder disfrutar de un calzado de ante como el primer día, es necesario cuidarlo y mantenerlo en buen estado, al igual que con otro tipo de piel, aunque para conseguirlo es necesario utilizar un proceso y una serie de productos algo diferentes.

Cuidados del zapato de ante

Necesitarás hacerte con un kit de cuidado con gamuza, que vendrá con un cepillo pequeño y una especie de esponja o material tipo gamuza que ayudará a eliminar las marcas que se formen en el calzado. Además, dependiendo del kit que compres, podrías disponer de un protector de material de cuero en forma de spray transparente.

A partir de ahí, debes realizar la siguiente rutina básica respecto a la guía que te propondremos en el siguiente apartado: una vez al mes, más o menos, si utilizas el calzado pocas veces al mes. O bien cada 1 o 2 semanas si sueles utilizar el calzado regularmente durante todo el día. Toma nota:

1. Cepillado

Utiliza el cepillo de cerdas con el fin de limpiar cualquier suciedad o sedimento que haya quedado impregnado en el material del zapado. Eso sí, para evitar raspar el material, es necesario no presionar demasiado, y cepillar en una sola dirección, para mantener el material lo más uniforme posible.

2. Borrado

Si existen manchas específicas, o éstas no han salido con el primer cepillado, utiliza el ‘borrador’ de calzado para limpiar el material suavemente, utilizando solo una presión más bien ligera. Siempre y cuando no sea grasa, el ‘borrador’ funcionará de forma excelente, además de ser útil para rasguños pequeños.

¿Y si la mancha es de grasa? Lo cierto es que la grasa puede convertirse en el peor elemento que podría caer sobre un calzado de ante, ya que podría arruinar el aspecto uniforme del mismo. Por suerte, la maicena puede convertirse en un producto sumamente útil. Para aplicarlo solo tienes que poner un poco de maicena encima de la mancha y dejar que se asiente durante al menos 15 minutos. Luego cepíllalo con un cepillo de gamuza. Aunque una sola aplicación de maicena puede ayudar y eliminar la mancha por completo, si esto no ocurre puedes aplicar más maicena nuevamente, y repetir el proceso hasta que la mancha desaparezca.

Trucos para limpiar los zapatos de ante

3. Nuevo cepillado

Después de utilizar el borrador vuelve a cepillar con cuidado, y de forma suave, el calzado de ante. Y, nuevamente, hazlo en una dirección más bien uniforme.

4. Spray

Ahora es el momento del spray, que en realidad consiste en un protector transparente para evitar que el material se dañe con el uso cotidiano y regular propio del día a día.

Solo tienes que aplicarlo sosteniendo el calzado a cierta distancia, y darle un buen toque de spray por todas partes. Si observas que el material cambia de color no te preocupes, desaparecerá en unos minutos.

Zapatos de ante: consejos para limpiarlos y cuidarlos
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