Si la corbata a veces es mucho para los caballeros, un problema similar suele pasar con las bufandas o chalinas y es que si bien ya estamos de salida de la temporada de frío, creo que es importante de una vez por todas saber cómo atarnos perfectamente una bufanda, sobre todo si lo que queremos es dejar atrás el típico atado de bufanda y estar un poco más a la moda a primera vista.
Diferentes estilos para atarse la bufanda

La tarea de anudar una bufanda adecuadamente parece, a priori, muy sencilla, pero conseguir que un nudo tenga un aspecto elegante y, al mismo tiempo, resulte cómodo y funcional, no es una empresa fácil. Para ayudarte en este ámbito, te vamos a presentar a continuación cuáles son los 3 estilos de nudos de bufandas más elegantes que existen y cómo puedes conseguir hacerlos sin dificultad. En el vídeo del final puedes ver algunos ejemplos más:
Nudo parisino o ciudadano

Nudo Ascot
El elegante nudo Ascot es una opción ideal si vas a lucir un traje o una gabardina en un día muy frío, dado que queda extremadamente bien, no esconde ninguna de las virtudes de los looks más elegantes y mantiene tu cuello y tu pecho calientes y resguardados todo el tiempo. Además, este nudo se puede realizar de forma rápida y fácil. Antes de empezar, un consejo: no te pongas el abrigo, la gabardina o la chaqueta que vas a llevar con tu bufanda con anterioridad, dado que el conjunto quedará mejor si te la pones una vez completado el nudo.

El reverso
Para los más osados, esta es una opción que realmente proporciona una gran impresión y que evitará que tu bufanda se mueva un ápice durante todo el tiempo que la lleves puesta. Está especialmente diseñada para los trajes, pues debes llevar puesta en todo momento una chaqueta que esconda su truco, además del abrigo exterior, pero si es tu caso, realmente merece la pena. Esta es una opción ideal para eventos de negocios y para momentos en los que tienes que asegurarte absolutamente de que todo está en su lugar en cada momento.
Para empezar, no debes ponerte ni la chaqueta ni el abrigo hasta que no termines, aunque si debes llevar puesta la corbata, si la vas a lucir. Una vez lo hayas hecho, pasa la bufanda por detrás de tu cuello, de forma que ambos extremos cuelguen sobre tu pecho, con más o menos la misma longitud. Ahora, cruza ambos extremos a la altura de tus abdominales y átalos fuertemente a la espalda, de modo que te asegures de que no se van a desatar en un futuro próximo. Después, ponte la chaqueta del traje, abróchatela y ponte encima el abrigo. De esta forma, tu pecho y tu cuello permanecerán calientes y la parte superior de tu bufanda enmarcará tu corbata, dando al conjunto un aspecto muy chic y contemporáneo.
Vídeo: Otras maneras de llevar una bufanda
En el siguiente vídeo, podrás conocer otras diferentes formas cómodas y estilosas de llevar una bufanda. ¡No dejes de verlo!



